Profecía de Lucas 21, Marcos 13, Mateo 24.

 Profecía del fin Lucas 21, Marcos 13, Mateo 24.

A. Profecías de Jesús sobre el templo.

1. Jesús predice la destrucción del templo romano.

Tres escritores escriben la misma profecía de Jesús sobre la destrucción del templo de Jerusalén. Lucas escribe: A unos que hablaban acerca del Templo, que estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas consagradas.

 

Y dijo: De estas cosas que ves, vendrán días que no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada. 

 

Le preguntaron diciendo: Maestro, ¿cuándo, será esto? ¿Y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de suceder? 

 

2. Las señales del fin del tiempo están cumplidas.

Él dijo: Miren que no sean engañados, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y: El tiempo está cerca. Por tanto, no vayan en pos de ellos. 

Pero cuando oigan de guerras y de sediciones, no se espanten, porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente. Lucas 21:1-9.

 

3. La última señal por suceder.

Les dijo: Pero estén atentos porque sucederá, cuando se levanta nación contra nación y reino contra reino.

 

4. Los juicios en la tierra.

Después, habrá grandes terremotos en varios lugares, hambres, pestilencias; habrá terrores y grandes señales del cielo. 

 

5. La tribulación comenzará antes de los juicios.

Pero antes de todas estas cosas: los llevarán obligados, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a las cárceles, siendo llevados delante de reyes y de gobernadores por causa de mi nombre. 

Esto les será ocasión para dar testimonio. 

Propongan, en sus corazones no pensar antes cómo han de responder. 

Porque yo les daré palabra y sabiduría, a la cual ninguno de los que se opongan podrá contradecir ni resistir. 

Pero serán entregados aun por sus padres, hermanos, parientes, amigos; y matarán a algunos de ustedes. 

Serán aborrecidos por todos a causa de mi nombre. 

Pero ni un cabello de su cabeza perecerá. 

Con su paciencia poseerán sus almas. Lucas 21:10-19.

 

6. El fin será en la destrucción de Jerusalén.

Cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos, sabrán en ese momento que su destrucción ha llegado. 

Los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. 

Porque estos son días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 

Pero ¡ay de las embarazadas y de las que críen en aquellos días! Porque habrá gran calamidad sobre la tierra, ira, juicio sobre este pueblo. 

Caerán a filo de espada o de las armas y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles sean cumplidos. Lucas 21:20-24.

 

7. Señales en el momento de regresar Jesús.

Habrá señales en el sol, en la luna, y en las estrellas; en la tierra, angustia de las naciones por la confusión del sonido del mar y de las olas.

Desfalleciendo los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán sacudidas. 

Luego en ese momento verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 

Cuando estas cosas comiencen a suceder, enderécense y levanten sus cabezas, porque su redención está cerca. Lucas 21:24-28.

 

8. Advertencia atentos a la señal.

Les dijo una parábola: Miren la higuera y todos los árboles. 

Cuando ya brotan, ustedes viéndolo, saben que el verano está ya cerca. 

Así también ustedes, cuando vean que suceden estas cosas, comprenderán que está cerca el reino de Dios. 

De cierto les digo que no pasará esta generación hasta que todo acontezca. 

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Lucas 21:29-33.

 

9. Cuídense ustedes mismos.

Miren cuídense ustedes mismos, que sus corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre ustedes, lo que sucederá aquel día. 

Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. 

Velen, por tanto, orando en todo tiempo, para que sean tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre. Lucas 21:34-36.

 

10. Jesús dio esta enseñanza en el templo.

Enseñaba de día en el Templo; y de noche, saliendo, se quedaba en el monte que se llama de los Olivos. 

Todo el pueblo venía a él por la mañana para oírlo en el Templo. Lucas 21:37-38.

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